Justicia de género
Justicia de género, poder juvenil
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Viajero, no hay camino,
El camino se hace al andar.
Antonio Machado
Nuestro modelo de escultismo dice mucho sobre quiénes somos y es el primer paso en nuestra misión de #shiftthepower a medida que promovemos el bienestar integral de los niños y jóvenes de todo el mundo. Es una oportunidad invaluable para el reconocimiento mutuo, el establecimiento de objetivos comunes y la construcción de confianza. Es lo que nos permite caminar junto con nuestros socios.
Pero… ¿cómo lo hacemos?
En GFC, reconocemos que el proceso tradicional de solicitud de subvenciones, con su costoso papeleo, las barreras lingüísticas (muchas solicitudes están solo en inglés) y los requisitos de conectividad a Internet, impide que muchas organizaciones merecedoras sean siquiera consideradas por los financiadores.
Así que GFC en cambio toma El camino de la comunicación estrecha y la confianzaGracias a los profundos vínculos que cultivamos con nuestros socios, donantes internacionales y otras partes interesadas locales, siempre escuchamos historias y recomendaciones inspiradoras.
En el terreno mantenemos los ojos y los oídos bien abiertos. Promovemos el diálogo con aliados potenciales.
Vemos. Escuchamos. Aprendemos.
Nosotros mismos hacemos la tarea.
[image_caption caption=”Un mandala organizativo realizado por la Red de Jóvenes Artistas por la Justicia Social durante una convocatoria virtual en agosto de 2021. © GFC” float=””]

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La creatividad, el coraje, el impacto comunitario y el liderazgo creciente de los niños y jóvenes son los criterios que más valoramos. Las habilidades técnicas u organizativas siempre se pueden mejorar, pero estos cuatro elementos, no tan fáciles de encontrar, son los que nos entusiasman.
Siguiendo estos principios encontramos organizaciones como Red de Jóvenes Artistas por la Justicia Social (Red de Jóvenes Artistas por la Justicia Social), que agrupa a más de 300 jóvenes en seis departamentos de Guatemala. Al carecer de personería jurídica, la organización no había podido acceder a fondos internacionales estables.
Sin embargo, otros socios de GFC que trabajan en Guatemala comenzaron a hablarnos de ellos. “Deberían visitarlos”, nos dijeron. “Son jóvenes que realmente están generando un impacto en sus comunidades. No tienen miedo de alzar la voz”.
Un vistazo rápido a sus redes sociales fue suficiente para convencernos de acercarnos a ellos. Creatividad por todas partes. Utilizando el dibujo, el teatro y el hip-hop para hablar de igualdad de género, derechos humanos y protección del medio ambiente. El arte como creación, expresión y defensa de los derechos de los jóvenes.
Después de una reunión virtual para conocernos, llegó el momento de conocernos en persona.
El equipo de GFC no tiene miedo de viajar a los lugares más inhóspitos y remotos para conocer futuros socios.
Tomar aviones, dormir en autobuses, viajando a caballo, en moto, y hasta en barco… hacemos todo lo posible para conocer organizaciones comunitarias que, aún con muy pocos recursos y poca visibilidad, están cambiando el mundo.
Nos reunimos en cafeterías, garajes, plazas públicas, espacios abiertos. Donde las organizaciones quieren y pueden reunirse. Eso cambia las reglas del juego.
Las organizaciones saben que estamos aquí para ellas, dispuestos a encontrarnos con ellas, dispuestos a escucharlas, no para pedirles que hagan lo que consideramos importante, sino para apoyarlas en sus propios términos.
El interés y el respeto generan confianza.
Tomando un café con el equipo joven de la Red de Jóvenes Artistas en la Ciudad de Guatemala, escuché como Kimberly Barrios, Coordinadora del Área Metropolitana, explicaba la esencia de su organización:
“Todos somos jóvenes y voluntarios. Queremos que se escuche nuestra voz y que se respeten nuestras ideas. No queremos que nos utilicen ni que nos digan lo que tenemos que hacer. Queremos que los donantes confíen en nosotros, porque creemos que todo joven que busca mejorar su vida y la de su comunidad es un artista y merece ser escuchado. No vamos a cambiar quiénes somos ni en qué creemos sólo para recibir financiación. Para nosotros, es más importante ser fieles a quienes somos”.
Música para nuestros oídos.
Luego explicaron su proyecto de hacer teatro con las autoridades locales, no para presentar una pieza terminada y conocer su opinión, sino para integrarlas en el proceso creativo para motivar la reflexión y el diálogo intergeneracional. De modo que, al menos por un momento, sintieran “en carne propia” lo que siente un joven cada día.
La emoción y el cariño con el que explicaban su trabajo era contagioso. En GFC pensamos que sería un privilegio apoyarlos.
[image_caption caption=”Un paseo en barco para visitar a un socio en Petén, Guatemala. © GFC” float=””]

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Encontrar una nueva pareja es solo el comienzo de nuestra relación, de nuestro modelo de trabajo. “Es demasiado bueno para ser verdad”, es lo que solemos escuchar de nuestras parejas.
Apoyamos organizaciones, no proyectos. Crecimiento y desarrollo, no actividades dispersas. Honramos los errores, los cambios de opinión, las ideas arriesgadas.
Por eso nuestro apoyo es flexible y plurianual. Por eso el seguimiento y la evaluación son participativos.
Trabajamos para eliminar dinámicas de poder profundamente arraigadas, como las organizaciones que creen que tienen que pedirnos permiso para las decisiones que toman.
¿Podemos utilizar el dinero para esto? ¿Podemos hacer cambios en el presupuesto? ¿Podemos ajustar nuestra estrategia?
La respuesta siempre es la misma: es vuestra decisión. Vosotros sois los expertos.
Esto no impide el diálogo y el aprendizaje. Nos encanta desafiar a nuestros socios. Hacerles preguntas. Todos aprendemos y todos enseñamos.
Así lo expresa Red de Jóvenes Artistas: “GFC es diferente. A algunos posibles patrocinadores les tuvimos que decir que no porque los sentíamos como un grupo de adultos que nos decían cómo hacer nuestro trabajo. Pero ustedes nos escuchan y confían en nosotros. Esto nos motiva a crecer y demostrar que todavía podemos hacer mucho más por nuestras comunidades”.
Cada día tenemos la suerte de observar cómo nuestro modelo cambia vidas y potencia esfuerzos, programas e iniciativas. Cada día aprendemos de los valientes esfuerzos de nuestros socios.
Creando caminos al andar.
Foto de encabezado: Rodrigo Barraza, gerente de programas, visitando a Kimberly Barrios y Anthony Gomez, jóvenes miembros de la Red de Jóvenes Artistas por la Justicia Social, en Ciudad de Guatemala, Guatemala. © GFC