El cambio climático es un problema que afecta a los niños.
El cambio climático no es un problema del futuro: está afectando la infancia de los niños ahora mismo. Inundaciones, sequías, calor extremo y agua contaminada ponen en riesgo la salud, la educación y la seguridad de los niños en todo el mundo.
Pero los niños y jóvenes no se quedan de brazos cruzados. Ya están liderando soluciones en sus comunidades; lo que necesitan es confianza, recursos y apoyo para convertir sus ideas en un cambio duradero.
Así es como tu donación hace una verdadera diferencia:
Tu donación ayuda al Fondo Mundial para la Infancia a apoyar a los socios locales que acompañan a los niños y jóvenes en momentos de crisis y les ayudan a desarrollar resiliencia para el futuro.
- Mantengamos a los niños seguros y aprendiendo: Apoyar a las comunidades para proteger las escuelas, restaurar espacios seguros y ayudar a los niños a permanecer en el sistema educativo tras las perturbaciones climáticas.
- Desarrollar resiliencia a largo plazo: Financiar organizaciones locales que ayuden a las familias a prepararse para futuros impactos climáticos y a adaptarse a las condiciones cambiantes.
- Apoyemos a las mujeres y niñas que están en primera línea: garantizar que las respuestas al cambio climático incluyan sus necesidades y les den la capacidad de influir en la planificación y la recuperación ante desastres.
- Invertir en acciones climáticas lideradas por jóvenes: Apoyar a los niños y jóvenes líderes que crean soluciones innovadoras para proteger sus comunidades y el medio ambiente.
- Responda cuando ocurra un desastre: ayudar a los socios locales a brindar ayuda de emergencia a los niños y las familias afectadas por desastres naturales.