Construir alianzas desde el territorio
Nota del editor: Esta publicación también está disponible en ingles.
¿Qué significa llegar a un territorio con más preguntas que respuestas? ¿Qué cambia cuando el vínculo nace de la escucha y no de la prisa por intervenir?
Entre abril y junio de 2025, desde Fondo Mundial para la Infancia (GFC) recorrimos territorios de Honduras y Colombia a través de la iniciativa TACÓN —palabra maya que significa transformación y que impulsa masculinidades cuidadoras—. No llegamos con recetas ni con diagnósticos definitivos. Llegamos con preguntas, con tiempo y con la disposición de dejarnos transformar por los encuentros.
De ese camino nacieron cuatro nuevos vínculos que hoy celebramos: Educar en Honduras, y Fundación Adrián Ramos, Fundación Hüaitoto y Jóvenes Creadores del Chocó en Colombia. Son organizaciones profundamente comprometidas con la justicia de género y con el liderazgo de niñeces y juventudes, que hoy se integran a la comunidad de GFC ya la iniciativa HEEL.
Esta expansión fue posible gracias al acompañamiento de Fundación Cumbre y Fundación Chanel, ya una apuesta compartida por tejer redes vivas de colaboración en la región, desde México hasta Colombia, reconociendo que la transformación social se construye desde el territorio, en diálogo con sus historias, heridas y resistencias.
¿Qué buscamos en HEEL?
En HEEL partimos de una convicción profunda: las juventudes son protagonistas clave de la transformación social y de la lucha por la justicia de género. Por eso acompañamos organizaciones donde el liderazgo juvenil no es simbólico, sino cotidiano y compartido, y donde se promueven masculinidades cuidadoras y responsables desde la experiencia, el diálogo y la acción comunitaria.
Nos acercamos a procesos que trabajan con niñeces y juventudes en contextos atravesados por la violencia, la desigualdad, el racismo y la crisis climática. Apostamos por el cuidado, la dignidad y la esperanza colectiva. Creemos en lo comunitario y en el arte como territorios de transformación: espacios para sanar, imaginar y construir otros mundos posibles desde la sensibilidad, la creatividad y la alegría.
Llegar, escuchar, caminar: el scouting como práctica de cuidado
Para nosotrxs, el scouting no es solo una metodología ni un paso previo al financiamiento. Es una forma de llegar, de estar y de construir confianza. Implica tomarnos el tiempo para escuchar, caminar los territorios y encontrarnos con las personas detrás de las organizaciones. Antes de decidir, investigamos, mapeamos, conversamos y preguntamos. Asumimos la responsabilidad de aprender de los contextos, de las luchas y de las resistencias de quienes acompañamos.

En el marco de HEEL, este proceso tuvo un sentido particular: fortalecer una mirada regional e interseccional, reconociendo que las masculinidades se viven y se construyen de maneras distintas según el territorio, y que están profundamente atravesadas por la raza, el género, la violencia y las condiciones sociales y políticas de cada comunidad.
Durante este proceso identificamos cerca de 30 organizaciones comunitarias; con varias de ellas realizamos entrevistas a distancia y posteriormente visitamos 11 en campo. Cada encuentro amplió nuestra mirada. Cada conversación dejó huella. Y fue ahí, en el territorio compartido, donde confirmamos que la transformación no comienza con un acuerdo formal, sino con el gesto profundo de encontrarnos como personas.
Territorios que enseñan: aprendizajes desde la experiencia compartida
Caminar los territorios fue, ante todo, una experiencia de aprendizaje. Desde las montañas frías de Bogotá hasta la bruma salada de Bahía Málaga; Desde la lluvia persistente de Quibdó hasta el Caribe hondureño, confirmamos algo esencial: cada lucha es parte de un mismo mapa, y cada territorio tiene una forma propia de enseñar, cuidar y resistir.
En Trinidad, Santa Bárbara, Honduras, conocimos a Educar, una organización que transformó un edificio municipal abandonado en un espacio vivo de aprendizaje, arte, deporte y tecnología. Escuchar a las juventudes que crecieron ahí y que hoy sostienen el proyecto nos enseñaron que el liderazgo no se decreta: se construye con tiempo, confianza y presencia. Ahí aprendimos que la justicia educativa y de género se cultiva cuando las juventudes no solo participan, sino que deciden, cuidan y se apropian de los procesos colectivos.
“"Para nosotros ha sido una experiencia que nos ha movido y fortalecido profundamente. Esta alianza nos abre nuevas formas de entender y trabajar las masculinidades sanas con las y los jóvenes, y nos permite aprender junto a organizaciones dentro y fuera de Honduras que desde el primer momento nos han enriquecido muchísimo. Hemos sentido un acompañamiento genuino, tanto en las visitas presenciales como en el apoyo remoto, y eso nos ha impulsado a crecer, a nosotros cuestionar ya mejorar nuestros procesos."” – educar. ONG
En Quibdó, con Jóvenes Creadores del Chocó, el aprendizaje pasó por el cuerpo. Intentar bailar junto a las y los jóvenes —superando el ridículo, la rigidez adulta y el miedo a equivocarnos— fue una lección de humildad y confianza. Ahí comprendimos que el arte no solo comunica: libera, repara y disputa narrativas de violencia. El baile, la música y el movimiento se convierten en lenguajes para sanar el dolor colectivo y para imaginar futuros posibles desde la alegría y el orgullo afrodescendiente.
En Villa Rica, Valle del Cauca, la Fundación Adrián Ramos Nos mostró que la esperanza también se construye desde el cuidado emocional y el arraigo territorial. Entre fútbol, danza y agroecología, niñas, niños y jóvenes encuentran refugio y sentido en una comunidad marcada por la violencia. Ahí aprendimos que acompañar implica sostener procesos integrales, donde el cuerpo, la tierra y la emoción dialogan.
En Bahía Málaga, sentémonos a comer pescado con la Fundación Hüaitoto Fue también sentarnos a escuchar una historia viva de lucha y resistencia. A través de la voz de Luisa, su fundadora, conocemos la historia de su abuela: una mujer afrodescendiente cuya forma de cuidar, organizar y sostener la vida comunitaria sigue marcando el presente de las juventudes del territorio. En esa comida compartida entendimos que el cuidado no es un concepto abstracto ni un discurso institucional, sino una práctica cotidiana, heredada y profundamente política, anclada en la memoria y en el afecto.
“Nuestra experiencia como fundación en la iniciativa HEEL nos demuestra que es posible desarrollar procesos de aprendizaje y de intercambio de experiencias desde la horizontalidad, reconociendo y comprendiendo los contextos y las Múltiples intersecciones que atraviesan los distintos procesos que hacen parte de la iniciativa. Desde Huaito, reconocemos y valoramos que se nos permite llevar a cabo procesos formativos situados, acordes con nuestra misión, nuestro territorio y con las realidades de las juventudes y niñez que hacen parte de la fundación.” – Fundación Hüaitoto
Estos aprendizajes no surgieron de entrevistas estructuradas ni de informes técnicos, sino de la experiencia compartida: de comer juntxs, de escuchar historias familiares, de mover el cuerpo, de caminar bajo la lluvia y de dejarnos afectar por lo que ocurre en el territorio. Ahí confirmamos que la transformación comienza cuando nos permitimos aprender desde el vínculo.
Lo que sigue: sueños y nuevos caminos que comienzan
Una vez integradas a HEEL, las organizaciones iniciaron un proceso de apoyo y fortalecimiento integral a través de la metodología. MIO (Mapa de Impacto Organizacional). Este espacio les permitió mirarse con profundidad, reconocer sus capacidades y clarificar el impacto que sueñan construir en sus comunidades.
Este proceso tuvo un momento clave en noviembre, durante el encuentro de organizaciones sociales de HEEL en Cali, donde las nuevas organizaciones se encontraron por primera vez con otras aliadas de la iniciativa. Fue un espacio para reconocerse, compartir trayectorias, nombrar desafíos comunes y asumirse como parte de un mismo tejido regional. Ahí, HEEL dejó de ser solo una iniciativa para convertirse en una comunidad viva, sostenida por vínculos, aprendizajes compartidos y una apuesta colectiva por el cuidado y la justicia de género.
Para nosotrxs en Fondo Mundial para la Infancia, no se trata solo de financiar iniciativas. Se trata de caminar juntos, de construir relaciones basadas en la confianza, la flexibilidad y el cuidado mutuo, y de sostener procesos que fortalecen la autonomía, la agencia y los proyectos de vida de niñeces y juventudes.
Hoy celebramos con alegría a Educar, Fundación Hüaitoto, Jóvenes Creadores del Chocó y Fundación Adrián Ramos como parte de la iniciativa HEEL y de la comunidad de Fondo Mundial para la Infancia. Sus caminos nos recuerdan que la transformación se construye en lo cotidiano, cuando el cuidado, la escucha y el compromiso se vuelven práctica compartida.