Construyendo alianzas desde las comunidades


Por Mauricio Táquez-Durán y Rodrigo Barraza

Nota del editor: esta publicación del blog también está disponible en español.

¿Qué significa llegar a una comunidad con más preguntas que respuestas? ¿Qué cambia cuando la conexión comienza con la escucha en lugar de la prisa por intervenir?

Entre abril y junio de 2025, en Fondo Mundial para la Infancia (GFC), viajamos por comunidades de Honduras y Colombia como parte del TACÓN Iniciativa -tacón, Palabra maya que significa transformación y una invitación a cultivar masculinidades solidarias. No llegamos con soluciones predefinidas ni diagnósticos definitivos. Llegamos con preguntas, con tiempo y con la disposición a dejarnos transformar por los encuentros.

De ese viaje surgieron cuatro nuevas relaciones, relaciones que celebramos hoy: Educar en Honduras, y Fundación Adrián Ramos, Fundación Hüaitoto y Jóvenes Creadores del Chocó en Colombia. Se trata de organizaciones profundamente comprometidas con la justicia de género y con el liderazgo de niños, niñas y jóvenes, que ahora se unen a la comunidad de GFC y a la Iniciativa HEEL.

Esta expansión fue posible gracias al apoyo de Fundación Summit y Fundación Chanel, y a un compromiso compartido de tejer redes vivas de colaboración en toda la región —desde México hasta Colombia— reconociendo que la transformación social se construye desde las comunidades, en diálogo con sus historias, sus heridas y sus resistencias.

¿Qué buscamos en HEEL?

En HEEL partimos de una profunda convicción: Los jóvenes son protagonistas clave de la transformación social y de la búsqueda de la justicia de género. Por eso, nos asociamos con organizaciones donde el liderazgo juvenil no es simbólico sino vivido (compartido todos los días) y donde las masculinidades responsables y solidarias se nutren a través de la experiencia, el diálogo y la acción comunitaria.

Nos involucramos en procesos que trabajan con niños, niñas y jóvenes en contextos marcados por la violencia, la desigualdad, el racismo y la crisis climática. Optamos por el cuidado, la dignidad y la esperanza colectiva. Creemos en la comunidad y en el arte como espacio de transformación: un espacio para sanar, imaginar y construir futuros posibles a través de la creatividad, la sensibilidad y la alegría.

Llegar, escuchar, caminar: el escultismo como práctica de cuidado

Para nosotros, el escultismo no es solo una metodología o un paso previo a la financiación. Es una forma de llegar, de... estar presente, y de construyendo confianza. Significa tomarnos el tiempo para escuchar, recorrer las comunidades y conocer a las personas que están detrás de las organizaciones. Antes de tomar una decisión, investigamos, mapeamos, conversamos y hacemos preguntas. Nos tomamos muy en serio la responsabilidad de aprender de los contextos, las luchas y las resistencias de quienes acompañamos.

Participantes en una discusión. © Fondo Mundial para la Infancia

Dentro de HEEL, este proceso tenía un significado particular: Fortalecimiento de una perspectiva regional e interseccional, reconociendo que las masculinidades se viven y se configuran de manera diferente en cada contexto, y que están profundamente marcadas por la raza, el género, la violencia y las condiciones sociales y políticas de cada comunidad.

Durante este proceso, identificamos casi 30 organizaciones comunitarias; realizamos entrevistas remotas con varios de ellos y posteriormente visitó 11 en el campo. Cada encuentro amplió nuestra perspectiva. Cada conversación dejó una huella. Y fue allí, en la región compartida, donde confirmamos algo esencial: la transformación no comienza con un acuerdo formal, sino con lo simple., acto profundo de encontrarnos unos a otros como personas.

Comunidades que enseñan: aprendiendo de la experiencia compartida

Recorrer estos lugares fue, sobre todo, una experiencia de aprendizaje. Desde las frías montañas de Bogotá hasta la neblina salada de Bahía Málaga; desde la lluvia persistente en Quibdó hasta el Caribe hondureño, confirmamos algo esencial: cada lucha forma parte de un mapa más amplio, y cada comunidad tiene su propia forma de enseñar, cuidar y resistir.

En Trinidad, Santa Bárbara, Honduras, nos reunimos Educar, una organización que transformó un edificio municipal abandonado en un espacio vibrante para el aprendizaje, el arte, el deporte y la tecnología. Escuchar a los jóvenes que crecieron allí, y que ahora sostienen el proyecto, nos mostró que el liderazgo no se decreta; se construye con tiempo, confianza y presencia. Allí, aprendimos que la justicia educativa y de género se arraiga cuando los jóvenes no solo participan, sino que también... Decidir, cuidar y apropiarse de los procesos colectivos.

“Para nosotros, ha sido una experiencia que nos ha conmovido y fortalecido profundamente. Esta alianza abre nuevas maneras de comprender y trabajar las masculinidades saludables con jóvenes, y nos permite aprender junto a organizaciones dentro y fuera de Honduras que nos han enriquecido desde el principio. Hemos sentido un apoyo genuino, tanto a través de las visitas presenciales como del acompañamiento a distancia, y eso nos ha impulsado a crecer, a cuestionarnos y a mejorar nuestros procesos. ONG Educar

En Quibdó, con Jóvenes Creadores del Chocó, El aprendizaje se daba a través del cuerpo. Intentar bailar junto a los jóvenes, superando la vergüenza, la rigidez de los adultos y el miedo a equivocarse, fue una lección de humildad y confianza. Allí comprendimos que el arte hace más que comunicar: Libera, sana y desafía las narrativas de violencia. La danza, la música y el movimiento se convierten en lenguajes para sanar el dolor colectivo e imaginar futuros posibles arraigados en el orgullo y la alegría afrodescendientes.

En Villa Rica, Valle del Cauca, Fundación Adrián Ramos Nos mostró que la esperanza también se construye a través del cuidado emocional y el arraigo territorial. A través del fútbol, la danza y la agroecología, niños, niñas y jóvenes encuentran refugio y sentido en una comunidad marcada por la violencia. Aprendimos que acompañarlos significa apoyar procesos integrales donde el cuerpo, la tierra y la emoción dialogan constantemente.

En Bahía Málaga, compartiendo una comida de pescado fresco con Fundación Hüaitoto También fue una invitación a escuchar una historia viva de lucha y resistencia. A través de Luisa, su fundadora, aprendimos sobre su abuela, una mujer negra cuya forma de cuidar, organizar y sostener la vida comunitaria aún influye en la vida de los jóvenes de la comunidad. En esa comida compartida, comprendimos que el cuidado no es un concepto abstracto ni un discurso institucional; es una práctica cotidiana, heredada y profundamente política, arraigada en la memoria y el afecto.

“Nuestra experiencia como fundación dentro de la Iniciativa HEEL nos demuestra que es posible desarrollar procesos de aprendizaje e intercambios desde una perspectiva horizontal, reconociendo y comprendiendo los contextos y las múltiples intersecciones que configuran los diferentes procesos de la iniciativa. En Hüaitoto, valoramos la posibilidad de implementar procesos de aprendizaje basados en el lugar, alineados con nuestra misión, nuestra comunidad y las realidades de los niños, niñas y jóvenes que forman parte de la fundación.”Fundación Hüaitoto

Estos aprendizajes no surgieron de entrevistas estructuradas o informes técnicos, sino de experiencia compartidaComiendo juntos, escuchando historias familiares, moviéndonos, caminando bajo la lluvia y dejándonos impactar por lo que le sucede a la gente de esta comunidad. Allí, confirmamos que la transformación comienza cuando nos permitimos aprender a través de las relaciones.

Lo que viene después: sueños y nuevos caminos que comienzan

Una vez integradas a HEEL, las organizaciones iniciaron un proceso de acompañamiento y fortalecimiento holístico a través de la MIO (Mapa de Impacto Organizacional) Metodología. Este espacio les permitió mirar hacia dentro, reconocer sus capacidades y clarificar el impacto que aspiran a construir en sus comunidades.

Este proceso tuvo un momento clave en En noviembre, durante la reunión de socios de HEEL en Cali, Donde las nuevas organizaciones conocieron por primera vez la red más amplia de la iniciativa. Fue un espacio para reconocerse, compartir trayectorias, identificar desafíos compartidos y comprenderse como parte del mismo tejido regional. Allí, HEEL dejó de ser una simple iniciativa para convertirse en una comunidad viva, sustentada por las relaciones, el aprendizaje compartido y un compromiso colectivo con el cuidado y la justicia de género.

Para nosotros en el Fondo Mundial para la Infancia, No se trata solo de financiar iniciativas. Se trata de... caminando juntos—construir relaciones basadas en la confianza, la flexibilidad y el cuidado mutuo, y apoyar procesos que fortalezcan la autonomía, la agencia y los proyectos de vida de niños, niñas y jóvenes.

Hoy celebramos con alegría Educa, Fundación Hüaitoto, Jóvenes Creadores del Chocó y Fundación Adrián Ramos Como parte de la Iniciativa HEEL y la comunidad GFC, sus trayectorias nos recuerdan que la transformación se construye en lo cotidiano, cuando el cuidado, la escucha y el compromiso se convierten en una práctica compartida.

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